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Boletín informativo 
de ATTAC-Galicia

 



ATTAC: Movimiento Internacional de ciudadanos para el control democrático de los mercados financieros y sus instituciones.
A pesar de su juventud ATTAC existe en la gran parte de los países de Europa Occidental y en un importante número de países africanos y sudamericanos además de tener estrechas relaciones con organizaciones similares del resto de los continentes. ATTAC viene de participar muy activamente en las últimas manifestaciones contra las políticas neoliberales imperantes (Seattle, Washington, Davos, Praga, Marsella, Niza, Barcelona, Génova). Desde ATTAC proponemos y actuamos para que se devuelva a la ciudadanía el poder que le están arrebatando las empresas transnacionales y los grupos de interés. Es necesario establecer mecanismos democráticos de regulación de los mercados y del sistema financiero internacional y conseguirlo pasa por movilizar a una opinión pública mundial independiente y bien informada.
SE TRATA DE REAPROPIARNOS TODOS UNIDOS DEL PORVENIR DE NUESTRO MUNDO, QUE NADA DE LOS QUE NOS AFECTE SE HAGA SIN NUESTRO CONSENTIMIENTO.

 

 


ATTAC: UNA PRESENTACIÓN

¿Qué es ATTAC?
Nacida a partir de una iniciativa del director de Le Monde Diplomatique en Francia en Junio de 1998, ATTAC es un movimiento internacional de ciudadanos, preocupados por los asuntos colectivos y empeñados en buscarles solución.

¿Qué pretende?
La finalidad de ATTAC es devolverles a los ciudadanos el poder arrebatado por las transnacionales y los grupos de interés.

¿Qué objetivos se propone?
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Establecer mecanismos democráticos de regulación y control de los mercados y del sistema financiero internacional;
- Impulsar y fortalecer el desarrollo de una opinión pública mundial independiente, activa y bien informada.

Entre otras medidas ATTAC propone:
- Gravar con el impuesto conocido como Tasa Tobin las transacciones especulativas en los mercados de divisas. Suprimir los paraísos fiscales.
- Anular la deuda externa de los países empobrecidos.
- Contestar al discurso homogéneo y monolítico repetido y amplificado por doquier de que sólo existe una manera posible de hacer economía, dar alternativas y fomentar el debate y la reflexión entre los ciudadanos.

ATTAC colabora con otros movimientos, con redes sociales y con publicaciones para conseguir sus objetivos. Son ya miles de personas que en el mundo se unieron a ATTAC y participan en redes y grupos de información, de estudio y debate, y en campañas nacionales e internacionales. Lo que ATTAC se propone combatir, la dictadura de los mercados, está en el origen de casi todos los problemas actuales: la destrucción del planeta y las culturas, la deuda, la inseguridad personal y colectiva y el conflicto entre pueblos. Los resultados conseguidos hasta ahora fueron alentadores; la simple publicación de las condiciones dictatoriales del Acuerdo Multilateral de Inversiones, las movilizaciones contra la Ronda del Milenio de la OMC en Seattle y la anulación de la Reunión del Banco Mundial en Barcelona, paralizaron algunas de las iniciativas más agresivas de los poderes económicos mundiales.

 

 


 

Qué es la OMC

La OMC, Organización Mundial del Comercio (o WTO: World Trade Organization) nace como resultado de un largo y complejo proceso de negociaciones, conocido como "Ronda Uruguay", que culmina, en enero de 1995 con la sustitución del GATT (Acuerdo General de Aduanas y Comercio), que había establecido las normas reguladoras del comercio internacional desde 1948. Se crea con el objetivo de favorecer el comercio internacional, especialmente entre los países ricos, pero sin poner en peligro los intereses económicos de algunos sectores de estos países. Desde su inicio la OMC no sólo no forma parte del sistema de Naciones Unidas, sino que además no se somete a la Carta de la ONU.

Las siguientes son sus principales áreas de actuación:
- la regulación de los aranceles y las normativas que atañen al comercio internacional: cualquier posible "obstáculo" a la libre circulación de productos -desde la protección medioambiental a las normas de calidad alimentaria, pasando por el respeto a la identidad cultural de los pueblos- puede ser motivo de sanción para el país "infractor"; la liberalización de los intercambios comerciales en materia de agricultura y ganadería, entre otros aspectos, la supresión de osbtáculos en la comercialización de productos modificados genéticamente;
- las patentes y la propiedad intelectual (recordemos que el 80% de las patentes están en manos de las multinacionales), el acuerdo TIPS faculta a las empresas para patentar desde los inventos hasta los descubrimientos científicos incluidos los que puedan tener valor terapéutico o medicinal; los servicios (en proceso de negociación); la salud, la educación, el acceso al agua potable, las pensiones, los seguros de vida y un largo etcétera en el cual se convierten todos estos bienes públicos en bienes de consumo que pueden comprarse o venderse.

El órgano de gobierno de la OMC es su Consejo General. En él, no todos los países tienen el mismo número de representantes: éste depende de la riqueza del país. el propio Consejo elabora las normativas, vigila su ejecución y resuelve los conflictos que puedan surgir: esto supone una concentración de poder absolutamente incompatible con las normas de funcionamiento de una institución democrática. Este Consejo basa sus decisiones en los documentos elaborados por sus comités de expertos. En estos comités abundan miembros de las más importantes multinacionales de la Tierra.

En síntesis la OMC es una organización opaca, de carácter antidemocrático y creada con el objetivo de facilitar el movimiento de las grandes multinacionales de los países ricos a lo largo de todos los países del mundo eliminando todas las trabas que estos puedan poner a sus actividades.

(fuente: ATTAC Catalunya)

 

 


 

TOBIN TAX

La idea de cobrar un impuesto a las transacciones financieras cada vez tiene más adeptos, una idea que hace ya más de treinta años fue presentada pero que es ahora cuando seduce a parlamentarios, sindicalistas, intelectuales, feministas, militantes de todo tipo y sobre todo a los nuevos movimientos sociales. Todos han contribuido a transformar esta propuesta en un tema social, de debate político, un eje de investigación en el terreno de las posibles regulaciones de los mercados financieros, así como en el de los modos alternativos de financiación al desarrollo.

La conocida como Tasa Tobin es un impuesto reducido sobre las transacciones de cambios, presentada por James Tobin (Nóbel de Economía en 1981) en 1972 como alternativa de lucha frente a la especulación financiera, característica de unos mercados en los que desde hace diez años se ha producido una concentración masiva del poder financiero. El "especulador institucional" ha surgido como poderoso actor, capaz de imponerse sobre los intereses de tipo más tradicional, ligados, por ejemplo, a una actividad productiva. Gracias a diversos instrumentos, estos especuladores institucionales pueden apropiarse de una parte de la riqueza generada por los productores de bienes y servicios [...].

Desvinculados de la economía real, pueden, sin embargo, precipitar la quiebra de grandes empresas industriales. Diariamente, alrededor de un billón y medio de dólares van y vienen repetidamente, especulando sobre las variaciones en la cotización de las divisas.

Esta inestabilidad de los cambios es una de las causas del alza de los intereses reales que frena el consumo doméstico y las inversiones de las empresas; solamente una fracción ínfima de las operaciones, estimada entre el 3% y el 8% tiene como objetivo cerrar transacciones comerciales internacionales o promover transferencias de capitales destinadas a inversiones productivas. Un 80% de las transacciones corresponden a idas y vueltas de duración inferior a una semana laborable, aunque muchas operaciones de compra y venta se realizan en plazos aún más cortos.

Esta tributación de operaciones de cambio podría jugar un doble papel. Por una parte frenar la movilidad de los capitales y reducir la inestabilidad monetaria internacional. Por otra parte, crear un mecanismo de financiación que podría servir para sanear la situación financiera internacional: con un volumen de operaciones en el mercado de cambios de 1,6 billones de dólares diarios, unos 380,9 billones al año, una tasa de 0,1% procuraría230.000 millones de dólares anuales, recursos que podrían dedicarse a un fondo de desarrollo en beneficio de los países sometidos a empobrecimiento (recordemos que el Programa de Naciones Unidas, PNUD calculó para el año 1995 una necesidad de 125.000 millones de dólares para llevar adelante un programa de erradicación de la pobreza a nivel planetario). La Tasa debe ser baja, para penalizar solamente las operaciones puramente especulativas de ida y vuelta a muy corto plazo entre monedas, y no las inversiones.

El impuesto Tobin no es la única solución a los numerosos problemas y reivindicaciones generados por la mundialización financiera. Representa una de las posibilidades movilizadoras del control de los flujos financieros mundiales. Por su simplicidad, sus mecanismos, sus consecuencias, permite alcanzar fines diversos y complementarios. Es, además de una herramienta pedagógica, una propuesta dinámica que permite hacer comprender a la ciudadanía por qué las actuales disfunciones sociales, económicas y políticas vienen ligadas a la actual globalización liberal.

Este artículo fue publicado en el Faro de Vigo el 30-8-2001.
Su autor, Manolo Martínez Barreiro, es miembro fundador de ATTAC Galicia.

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