Como miembro de la plataforma ciudadana Nunca
Máis, Attac-Galicia se siente en la obligación de denunciar
la actual situación de ocultamiento y desinformación
con respecto a la crisis del Prestige que venimos observando sobre
todo en los medios de ámbito estatal. No nos referimos únicamente
a las televisiones o radios tanto públicas como privadas, sino
también a los llamados medios de información alternativos,
en los que no hemos encontrado ninguna referencia a, por ejemplo,
la multitudinaria manifestación convocada por la plataforma
Nunca Máis el pasado día 4 de mayo en Santiago.
No sólo se silencia
la protesta ciudadana, que sigue más viva que nunca, sino que
se pretende dar una imagen de vuelta a la normalidad que poco tiene
que ver con la realidad de lo que sucede en nuestras costas. Esta
idea de "normalidad" es transmitida continuamente en todas
las apariciones públicas de cualquier miembro de los gobiernos
autonómicos y central que es preguntado sobre el estado de
las costas gallegas. Frente a esta maniobra que pretende reinventar
una realidad que sigue ominosamente presente, queremos denunciar:
- la no resolución
del problema del propio petrolero hundido frente a las costas gallegas
que sigue vertiendo cada día una cantidad no determinada de
fuel al mar;
- la no aplicación de nuevas leyes que contribuyan a establecer
de manera decidida una regulación clara de las condiciones
en las que se debe realizar el transporte marítimo de mercancías;
- el ejercicio propagandístico conocido como "plan galicia"
que han venido anunciando los gobiernos autonómico y central
como solución a las consecuencias económicas derivadas
del hundimiento del petrolero y que corresponde mayoritariamente a
una serie de partidas presupuestarias ya aprobadas con anterioridad;
- la catástrofe medioambiental denunciada ampliamente por organizaciones
como greenpeace que parece haber desaparecido del panorama informativo,
como si fuera una cuestión secundaria en toda esta historia;
- la persistencia de los representantes políticos del partido
en el gobierno en esta época de elecciones en transmitir el
mensaje de que la situación ha sido resuelta eficazmente, pese
a las informaciones que llegan desde los grupos de voluntarios, asociaciones
ecologistas y grupos de investigadores y científicos que hablan
de otra realidad mucho más pesimista y compleja.